Ayer, 4 de mayo, marcaron los 71 años desde que se público el libro más complicado del inglés. Ayer, en 1939, llegó a las tiendas de libros el famoso y muy poco leído Finnegans Wake de James Joyce. Este colosal libro, porque no entra dentro de la categoría de novela, consta de más de 600 páginas en la cual Joyce dice todo y nada.
Durante varios años, la gente que ha logrado terminar este libro le ha dado diferentes interpretaciones, varios llegando a la conclusión de que no quiere decir nada. Tan complicado es que causó que Joyce lo definiera como un "libro que tomaría más de 300 años en ser decifrado." El texto, empezado como un cuaderno de notas lleno de pequeñas frases, rimas, adivinanzas, proverbios de varias lenguas; fue concebido como un texto de "puns and riddles" (doble sentido y adivinanzas).
Asimismo, debido a su gran colección de historias dentro de historias y capacidad de dar diversos significados, funciona casi como el test de Roscharch (o para los que no saben, el test de las manchas negras que usan los psicólogos). Cada persona que termina este libro le da un significado diferente. Yo por mi parte hasta ahora le he atribuido cinco, de los cuales no me decido cuál es el que tiene más sentido.
En fin, este libro no es apto para todo lector. Hay que tener mucha paciencia y energía porque este libro cansa. Pero, si se llega hasta el final, se siente un gran "sense of accomplishment". Como sea, un saludo para el Finnegans Wake, y agradezcamos a Dios no aparezca nadie más complicado que Joyce para escribirnos un libro casi imposible de terminar. ¡Feliz cumpleaños!
Durante varios años, la gente que ha logrado terminar este libro le ha dado diferentes interpretaciones, varios llegando a la conclusión de que no quiere decir nada. Tan complicado es que causó que Joyce lo definiera como un "libro que tomaría más de 300 años en ser decifrado." El texto, empezado como un cuaderno de notas lleno de pequeñas frases, rimas, adivinanzas, proverbios de varias lenguas; fue concebido como un texto de "puns and riddles" (doble sentido y adivinanzas).
Asimismo, debido a su gran colección de historias dentro de historias y capacidad de dar diversos significados, funciona casi como el test de Roscharch (o para los que no saben, el test de las manchas negras que usan los psicólogos). Cada persona que termina este libro le da un significado diferente. Yo por mi parte hasta ahora le he atribuido cinco, de los cuales no me decido cuál es el que tiene más sentido.
En fin, este libro no es apto para todo lector. Hay que tener mucha paciencia y energía porque este libro cansa. Pero, si se llega hasta el final, se siente un gran "sense of accomplishment". Como sea, un saludo para el Finnegans Wake, y agradezcamos a Dios no aparezca nadie más complicado que Joyce para escribirnos un libro casi imposible de terminar. ¡Feliz cumpleaños!